Imaginad un aula sin techo, con paredes a medio construir, sin ventanas, con pupitres rotos y lápices compartidos o inexistentes. Algunos niños y niñas tienen que caminar kilómetros entre polvo y calor para llegar; otros nunca llegan porque no tienen ropa para ir a la escuela ni transporte. Pero, a pesar de todo, allí hay espíritu de lucha, de sueño y de futuro. Esta es la realidad de muchos rincones de África.

1. Panorama general: la educación como reto colectivo

La educación no solo es un derecho humano fundamental, sino una de las herramientas más poderosas para el desarrollo sostenible. Pero los datos revelan que aún quedan muchos obstáculos por superar.

  • Según el Instituto de Estadística de la UNESCO, unos 118 millones de niños, adolescentes y jóvenes no van a la escuela en África.1
  • En el África subsahariana, solo aproximadamente la mitad de los jóvenes en edad de cursar la educación secundaria superior (de 15 a 17 años) asiste a ella.2
  • Ir a la escuela no siempre significa aprender: según el Banco Mundial, casi 9 de cada 10 niños y niñas del África subsahariana no saben leer y entender un texto sencillo a los 10 años.3
  • La desigualdad de género persiste: el África subsahariana es la región donde las mujeres jóvenes tienen más desventaja para terminar la secundaria. Por cada 100 hombres jóvenes que la completan, solo lo hacen 88 mujeres.2
  • En Kenia:
    • El informe State of Education in Kenya (2025), elaborado por Zizi Afrique Foundation y Usawa Agenda, identificó carencias importantes en infraestructuras escolares, saneamiento, laboratorios, equipamiento científico e integración de las tecnologías digitales. A finales de 2024, solo el 21 % del profesorado de las escuelas públicas de nivel junior había recibido formación en áreas STEM; el 35 % de los centros no disponía de ningún docente especializado en estas materias y solo el 48 % del alumnado tenía acceso a instalaciones de laboratorio.4
    • En abril de 2025, la Comisión del Servicio Docente (TSC) informó al Parlamento de un déficit de cerca de 98.000 docentes en las escuelas públicas, y el informe State of Education lo estima en unos 100.000 si se incluyen todos los niveles. La cifra varía según los niveles y las instituciones incluidas en el cálculo, pero refleja un problema importante de falta de personal ante el despliegue del nuevo modelo educativo por competencias.45
    • La financiación de las escuelas públicas también presenta dificultades. Según la Asociación de Directores de Escuelas Secundarias de Kenia (KESSHA), durante el primer trimestre de 2025 el Gobierno debía transferir 11.122 chelines por alumno de secundaria y transfirió 8.818, lo que dejó un déficit total de unos 7.600 millones de chelines. El Ministerio de Hacienda ha reconocido que las limitaciones presupuestarias impiden financiar íntegramente la cantidad prevista por alumno.67

2. Barreras que impiden la educación

Para entender la magnitud del reto, hay que analizar cuáles son las barreras estructurales que dificultan que la educación llegue a todas partes.

Infraestructuras inadecuadas

Muchas escuelas funcionan en edificios que no cumplen requisitos básicos: aulas superpobladas, techos con goteras, paredes sin terminar, lavabos insuficientes o inexistentes, sin acceso a agua potable ni servicios sanitarios básicos. En Kenia hay, de media, un lavabo por cada 66 alumnos en el caso de los niños y por cada 62 en el de las niñas: más del doble de lo que recomienda el Ministerio de Educación (30 y 25, respectivamente). Esto genera condiciones insalubres e inseguras.4 El primer informe anual del Ministerio de Educación de Kenia sobre la calidad educativa (2026) también constata laboratorios insuficientes o mal equipados, aulas y dormitorios masificados, lavabos en mal estado y falta de agua en muchas escuelas.8

Con una escolarización creciente, estos edificios no dan abasto. El rápido aumento del número de estudiantes no ha ido acompañado de un desarrollo adecuado de la infraestructura escolar.

Escasez de profesorado y calidad educativa

No solo faltan docentes, sino también formación adecuada. Muchos maestros no tienen recursos ni apoyo para llevar a cabo una docencia eficaz. También hay escuelas que funcionan sin materiales, libros ni herramientas didácticas, y a menudo sin apoyo tecnológico ni acceso fiable a internet.

Esta situación limita el aprendizaje real de los niños y niñas. Tenerlos en el aula no garantiza que aprendan: en Kenia, solo 4 de cada 10 alumnos de 4.º de primaria pueden leer y entender un cuento en inglés de nivel de 3.º.4 Lo que se conoce como «aprender poco» acaba afectando mucho a la permanencia escolar: muchos abandonos se deben a la falta de resultados visibles.

Distancia, costes y obstáculos logísticos

Muchos niños y niñas viven demasiado lejos de la escuela, y el transporte no está garantizado. Algunos tienen que atravesar zonas de riesgo o caminos difíciles. Los costes, aunque sean pequeños —uniformes, libros, material escolar, cuotas locales o gastos informales—, pueden ser barreras insalvables para familias empobrecidas.

Desigualdad de género

Las niñas suelen ser las primeras en dejar la escuela: por responsabilidades en el hogar, matrimonios forzados, embarazos adolescentes, miedo a viajar solas o falta de infraestructuras adecuadas para ellas en las escuelas (lavabos separados y seguros, espacios apropiados). Así, la equidad de género en la educación se convierte en un reto clave.

Conflictos, migración y crisis ambientales

En zonas afectadas por conflictos armados, desplazamientos o crisis climáticas (inundaciones, sequías), las escuelas se paralizan, se trasladan o desaparecen. En 2024, las inundaciones causadas por las lluvias torrenciales en Kenia obligaron al Gobierno a aplazar la vuelta a las aulas del segundo trimestre y a reorganizar el calendario escolar, y dañaron numerosas escuelas.9

3. El impacto transformador de la educación

Si la educación es un reto, también es la palanca de cambio más eficaz que tenemos. Invertir en educación genera múltiples beneficios, tanto a nivel individual como colectivo.

Más ingresos y reducción de la pobreza

Cada año adicional de educación primaria o secundaria aumenta las oportunidades laborales y los ingresos. Según un estudio del economista Amory Gethin (World Inequality Lab), la expansión de la educación explica aproximadamente el 40 % de la reducción de la pobreza extrema en el mundo desde 1980.10 La UNESCO calcula, además, que si todas las personas adultas completaran la educación secundaria, unos 420 millones de personas podrían salir de la pobreza.11

Cohesión social y estabilidad

Las sociedades con más educación tienen mayor capacidad de resolución de conflictos, más participación democrática y menor vulnerabilidad a los extremismos. Cuando la ciudadanía comprende, opina y actúa, la calidad del gobierno mejora.

Salud, género y bienestar comunitario

La educación de las mujeres tiene efectos directos sobre la salud de toda la familia: según la UNESCO, un niño o una niña nacidos de una madre que sabe leer tienen un 50 % más de probabilidades de sobrevivir más allá de los cinco años.12 Además, las niñas que pueden seguir estudiando tienen más oportunidades de decidir sobre su futuro y transmiten salud y conocimiento a sus familias.

Innovación, tecnología y capacidad local

Para la África del mañana, la tecnología y la innovación serán claves. Pero sin una base educativa sólida, muchos países quedarán relegados. Invertir en infraestructuras TIC, en docentes formados y en alfabetización digital abre caminos hacia ciudades inteligentes, empresas tecnológicas locales y la conexión con la economía global.

4. El ejemplo de Kenia y Nairobi: retos y oportunidades locales

La Associació Solidària Elimu Àfrica colabora con la casa-escuela St. Elizabeth Integrated Learning Centre, en Nairobi (Kenia). Esta realidad local acerca las cifras y los retos a la dimensión humana. Nairobi, como muchas otras zonas urbanas y periféricas, combina contrastes: zonas muy desarrolladas y otras extremadamente vulnerables. En grandes asentamientos urbanos como Kibera, uno de los barrios más grandes y precarios de Nairobi, muchas familias viven en condiciones de pobreza extrema, con acceso limitado a servicios básicos y a la educación. La escuela con la que colaboramos está en Ruai, en las afueras del este de la ciudad, y en ella viven niños y niñas que no tienen hogar y que encuentran allí un techo, comida y educación.

En la educación keniana se ha denunciado que no solo faltan infraestructuras, sino que existe una brecha tecnológica (TIC). Muchas escuelas no tienen acceso estable a internet ni equipamiento informático, y según el Ministerio de Educación la integración de las TIC en la enseñanza sigue siendo baja en la mayoría de las escuelas, incluso donde hay algunos dispositivos digitales.8

También se ha constatado que la asignación de recursos se retrasa: los fondos para las escuelas (capitation funds) llegan tarde, lo que dificulta el funcionamiento normal de los centros.

Para la escuela con la que colaboramos, esto significa que la construcción del edificio escolar no es solo un sueño arquitectónico, sino una necesidad urgente. Sin techo, aulas bien cerradas, lavabos seguros y mobiliario, muchos alumnos no podrán asistir o no tendrán unas condiciones de aprendizaje dignas.

Este proyecto en Nairobi es, en esencia, una apuesta de futuro: por eso cada metro construido, cada ventana colocada, cada grieta reparada, cada silla y cada libro tienen un valor enorme. Esta escuela puede ser un referente local de dignidad, esperanza y oportunidad.

5. Cómo movilizar la solidaridad y hacer realidad el proyecto

Para que este sueño sea real, es imprescindible la participación activa desde Mallorca y desde cualquier lugar. Aquí es donde la Associació Solidària Elimu Àfrica desempeña un papel esencial: actuar de puente entre la solidaridad global y las necesidades locales.

Estrategias de financiación local

Organizar exposiciones de arte solidario, mercados de artesanía, conciertos benéficos, talleres escolares y otras actividades culturales que sensibilicen y recauden fondos. Un ejemplo sencillo, como un «pa amb oli» solidario, puede unir a familias y comunidades en torno a una causa común.

Transparencia y confianza

Es fundamental que cada donativo tenga un retorno visible: mostrar fotografías, informes y novedades sobre el estado de la construcción. La confianza es el motor de la solidaridad que perdura.

Alianzas locales e internacionales

Trabajar con escuelas, ONG locales, autoridades kenianas y agencias internacionales para optimizar recursos, garantizar la sostenibilidad y evitar duplicar esfuerzos. La educación es un reto global y requiere colaboración transversal.

Voluntariado y apoyo técnico

Todo el mundo puede aportar: desde servicios de traducción, redacción de documentos, diseño web o recogida de materiales hasta implicarse en la logística. Los perfiles profesionales en arquitectura, educación, tecnología o gestión comunitaria tienen un valor altísimo.

Difusión y sensibilización

No basta con recaudar dinero: hay que inspirar. Compartir historias, fotos, vídeos y resultados anima a otras personas a sumarse, multiplica el impacto y crea una corriente solidaria que va más allá del proyecto individual.

6. Mirando al futuro: una visión a largo plazo

El proyecto de la casa-escuela es solo el primer paso. Nuestra visión es que esta escuela no solo acoja a los niños y niñas del barrio, sino que se convierta en un centro de referencia educativa y comunitaria. Con programas extraescolares, formación para adultos, talleres de tecnología, programas de salud y educación ambiental, podría convertirse en un polo de transformación local.

También queremos que la nueva escuela sea un modelo de resiliencia climática: con materiales adecuados, buenas condiciones sanitarias, un diseño preparado para lluvias intensas o calor, y con conciencia ambiental. Así, la infraestructura no será una debilidad, sino un ejemplo de sostenibilidad.

Además, fomentar el uso de las nuevas tecnologías (inclusión digital) es clave: que los niños y niñas tengan acceso a ordenadores, aprendan programación básica o utilicen recursos educativos digitales (donde la conexión lo permita) es invertir en una generación capaz de afrontar el siglo XXI con herramientas reales.

Por último, esperamos que esta escuela sea el primer escalón para extender el proyecto a otras comunidades necesitadas de África, con la experiencia y los conocimientos adquiridos, construyendo una red de la Associació Solidària Elimu Àfrica que atraviese fronteras y multiplique el impacto.

Si has llegado hasta aquí, es que compartes la idea de que la educación no puede esperar.

Con tu ayuda, esta escuela de Nairobi puede dejar de ser un sueño y convertirse en un hogar de luz para muchos niños y niñas.

Únete a la Associació Solidària Elimu Àfrica. Haz que la educación crezca, que las fronteras se diluyan y que la solidaridad se convierta en acción.

Fuentes

  1. UNESCO Institute for Statistics (2025). SDG 4 Scorecard: progress report on national benchmarks in Africa. https://www.uis.unesco.org/en/publication/sdg-4-scorecard-progress-report-national-benchmarks-africa ↩︎
  2. UNESCO (2023). 250 million children out-of-school: What you need to know about UNESCO’s latest education data. https://www.unesco.org/en/articles/250-million-children-out-school-what-you-need-know-about-unescos-latest-education-data ↩︎
  3. Banco Mundial (2023). What will it take for Africa to lead an education turnaround?, a partir del State of Global Learning Poverty (2022). https://blogs.worldbank.org/en/africacan/what-will-it-take-africa-lead-education-turnaround ↩︎
  4. Zizi Afrique Foundation y Usawa Agenda (2025). State of Education in Kenya. Resumen publicado por Insider Kenya, 17/07/2025. https://insiderkenya.com/2025/07/17/state-of-education-report-indicates-a-shortage-of-over-100000-teachers/ ↩︎
  5. Teachers Service Commission, comparecencia ante la Asamblea Nacional de Kenia (abril de 2025). Recogido por CBC Online. https://cbc.co.ke/tsc-lists-98281-teacher-shortage-in-junior-and-senior-schools/ ↩︎
  6. The Star (14/07/2025). Secondary schools heads: State owes us Sh18bn capitation money. https://www.the-star.co.ke/news/realtime/2025-07-14-secondary-schools-heads-state-owes-us-sh18bn ↩︎
  7. Citizen Digital. Mbadi defends controversial remarks on free education, maintains Gov’t can’t sustain full capitation. https://citizen.digital/article/mbadi-defends-controversial-remarks-on-free-education-maintains-govt-cant-sustain-full-capitation-n366973 ↩︎
  8. Ministry of Education of Kenya, Directorate of Quality Assurance and Standards (2026). Annual National Report on Education Quality in Kenya (ejercicio 2024/2025), p. 5, 16 y 18. https://www.education.go.ke/sites/default/files/2026_MoE_National%20Report%20on%20Education%20Quality%20(1).pdf ↩︎
  9. Kenya Human Rights Commission (2024). The impact of 2024 floods on schools. https://khrc.or.ke/wp-content/uploads/2024/07/The-impact-of-2024-floods-on-schools-1.pdf · Nation. How State plans to recover ‘lost’ school days. https://nation.africa/kenya/news/education/-how-state-plans-to-recover-lost-school-days–4614084 ↩︎
  10. Gethin, A. (2023). Distributional Growth Accounting: Education and the Reduction of Global Poverty, 1980-2022. World Inequality Lab, Working Paper 2023/25. https://wid.world/document/distributional-growth-accounting-education-and-the-reduction-of-global-poverty-1980-2022-wid-world-working-paper-2023-25/ ↩︎
  11. UNESCO, Global Education Monitoring Report y UIS (2017). Reducing global poverty through universal primary and secondary education. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000250392 ↩︎
  12. UNESCO. Education counts: towards the Millennium Development Goals. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000190214 ↩︎